Organizando mis metas para el 2020

Un nuevo año siempre es una oportunidad para reinventarnos, para iniciar de nuevo con motivación, es un punto de partida que nos llena de optimismo. Debemos aprovechar esta emoción para fijarnos metas claras, y así, hacer de este año que ya llegó, un tiempo provechoso para nosotros.

Organizar las metas para el año nuevo puede resultar bastante útil, podríamos pensar que no hay diferencia entre saber lo que queremos hacer y plasmar en papel esas ideas, pero realmente la diferencia se ve cuando al terminar el año hemos cumplido todas, o por lo menos la mayoría de las metas propuestas al inicio de año.

Un buen inicio para fijar estas metas sería reconocer en qué punto de nuestra vida nos encontramos, para esto debemos preguntarnos quiénes somos y qué hacemos actualmente con el fin de proyectarnos una meta de crecimiento realista, y basados en estas respuestas tendremos que formularnos la pregunta ¿A dónde quiero llegar? Una vez tengamos la respuesta, podemos pasar a fijarnos las metas para llegar a ese punto en el que queremos estar, siempre teniendo presente que el éxito es un objetivo propio de cada persona, y que nuestras metas deben basarse solo en lo que cada uno define como éxito.

Dicho lo anterior, vamos a definir 12 metas, esto con el fin de lograr una meta por mes, por cada meta debemos fijar al menos tres objetivos, y ponerle una fecha a cada uno para garantizar que se logre, debemos asegurarnos de que las metas sean claras y específicas, nada de metas ambiguas como “ahorrar” sino más bien algo como “ahorrar x cantidad de dinero cada mes”. Las metas deben ser variadas, no todo debe ir enfocado a lo profesional, también podemos fijarnos metas para adquirir nuevas experiencias o memorias, como por ejemplo un viaje, una aventura, etc. Recuerda apartar por lo menos una meta para dejar un mal hábito y otro enfocado a tu salud, ya sea hacer más ejercicio o mejorar la alimentación, etc.

Ya que tenemos una lista clara de las metas que queremos lograr, con sus respectivos objetivos y sus fechas, vamos a pasar a plasmar esas ideas de manera que cada día nos acordemos que tenemos un propósito. Para esto podemos hacer un mapa de visión, que es una representación visual de las metas que ya nos planteamos.

Para ello vamos a valernos de nuestras habilidades en manualidades, puedes usar un marco que ya no uses, un tablero, o comprar cartulina o cartón, podemos hacer un collage, usar recortes de revistas, imprimir imágenes de internet, dibujar, usar marcadores de varios colores, pinturas, utilizar notas adhesivas, etc. La imaginación es el límite. Solo asegúrate de ubicar tu mapa de visión en un lugar donde puedas verlo todos los días, una buena ubicación podría ser en tu habitación, frente a tu cama, para que cuando despiertes cada día, recuerdes que tienes unos objetivos y una meta que cumplir.

La ventaja de crear tú mismo un mapa de visión, es que, al involucrarte directamente en su realización, sientes una afinidad con esas metas propuestas, te tomas enserio eso que quieres lograr, y al final del año, sentirás una gran satisfacción al ver que todas las metas que te planteaste las has logrado e incluso te ha sobrado tiempo, finalmente para cerrar el ciclo, agradeceremos por un gran año y empezaremos de nuevo preguntándonos quiénes somos y a dónde queremos llegar.

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