Escribir correctamente

No cabe duda: estamos en la era de las comunicaciones, tenemos acceso a todo tipo de conocimiento, podemos estar informados permanentemente y en tiempo real; podemos opinar, aprender, enseñar, utilizando redes sociales, blogs, buscadores, entre otros.

Para que un mensaje llegue al interlocutor es regla fundamental que esté escrito correctamente, con buena ortografía y buena construcción gramatical.

En la actualidad, no se sabe si por la inmediatez de lo que se expresa, la premura de tiempo, o el facilismo de los que no quieren esforzarse ni un poco, se escriben mal las palabras; utilizan letras como la “k”, para reemplazar la “q”, ya no te quieren sino que te kieren. Se emplean cantidad de signos para reemplazar las letras, creando una “jerga informática” que solo entienden unos pocos, y se vuelven tan cotidianas, que olvidan como se escriben realmente las palabras.

Cambiar una letra en una palabra o escribir en forma incorrecta, puede cambiar totalmente la idea que se quería expresar, presentar un significado diferente.

El problema se presenta desde la formación en primaria, donde  algunos profesores aceptan que los niños escriban mal, “porque ya tendrá tiempo para aprender a escribir bien”; es que “él ahora sólo está empezando”; “hay que calificarle excelente aunque haya escrito mal, palabras como vaca (baca), papá (papa) porque hay que motivarlo”.

Si desde pequeño se aprende con un error, ese error se quedará en la mente, por siempre, y el problema será sacarlo de este. Si un profesor de Sociales, corrige la ortografía en un trabajo de consulta que le presentan, lo primero que reclama el estudiante es “usted porque me corrige la ortografía, si usted no es profesor de Español”.  Se puede afirmar que el profesor que exige buena ortografía, se ha convertido en un “demonio”, un ser negativo que no entiende a la juventud y solo quiere molestar.

Así como un jugador de fútbol acata cada una de las normas del juego y se somete a la disciplina que le impone su equipo, toda persona que quiere comunicarse por escrito, está en la obligación de cumplir con las normas de la Real Academia de la Lengua, y escribir correctamente todas y cada una de las palabras que emplea, no sólo para que el mensaje cumpla su objetivo, sino porque tenemos que velar por la conservación de nuestro idioma.

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